miércoles, 27 de octubre de 2010

Confesional (o que de mí dé testimonio)

Aun te demoras y callas, piensas un dichoso trabajo
que de ti dé testimonio, una nueva imagen
que sea única, como tú misma, nacida
de amor y buena como tú

FRIEDRICH HÖLDERLIN

Palabras de Hölderlin, poeta romántico alemán y a quien ahora mismo estoy estudiando en Literatura Universal. Esta estrofa forma parte del poema Canto del Alemán, que podéis leer entero clickando aquí. Dejando a parte todo el tema del nacionalismo y de la exaltación del mundo clásico griego - tema aun así muy curioso debido a la contraposición de Romanticismo y Clasicismo-, Hölderlin hace una reflexión, más que interesante, sobre la Naturaleza y su habilidad creadora. La retrata en su cántico como algo sublime y, por tanto, insuperable y que no puede hacer sino cosas buenas. Pero, aun más, estos versos de Hölderlin se pueden identificar con la labor del propio poeta: una entidad creadora que da forma a obras que, pese a que les lleva tiempo y trabajo ("piensas un dichoso trabajo"), serán únicas y vestigio no solo de su faceta literaria sino de su vida y alma ("que de ti dé testimonio"). Esto refleja claramente el deseo de los románticos de perdurar en el tiempo y, por consiguiente, su confianza en un público futuro que los comprenda mejor que en su época, misma aspiración que moverá más tarde a los vanguardistas y, más específicamente, a la Generación del 27.

Y todo esto me ha hecho preguntarme a cerca del público futuro. ¿Qué público futuro? Sí, yo soy público futuro de Hölderlin, lo leo, lo admiro, al igual que hago con Lorca y compañía. Pero, ¿quién me leerá a mí? Es una pregunta complicada, siendo que a veces incluso me tengo que preguntar quién me lee ahora y si de verdad lo hace alguien. Aunque, básicamente, pienso en mí misma. Sí, yo leo las entradas que escribí aquí hace unos años y no solo me parece curioso sino que a veces puedo volver a vivir lo que sentía en ese momento. En otros casos, por oposición, no me siento identificada. "Y, aun así, ¡eso lo escribí yo!", me digo. Qué cambiante es todo, qué torbellino. Qué tormenta de nieve en alta mar, como diría pintaría Turner.

Así, cotilleando por el blog de mi amiga Celia, encontré esta deliciosa entrada: "Carta de yo al pasado". Y ella me permitirá - o eso espero - que la plagie un poco. Ahora bien, ¿qué me gustaría decirme a mí misma? Animarme a seguir escribiendo, probablemente. No creer que lo que hago no merece la pena, porque, al contrario, lo hace, aunque solo sea para sacar una sonrisa a alguien. Prometerme a mí misma que seguiré siendo como soy, con mis obsesiones estúpidas, mis gustos extraños, mis divagaciones casi esperpénticas o mis preocupaciones sin sentido. Remolinos en el pelo, coletas y moños, uñas y repelos, nariz de Sargent, camisetas de Bowie y cazadoras de la Banda de Corazones Solitarios que tú sabes. A lo mejor ahora, que lees esto, Natalia del futuro, no lo entiendes - o no quieres entenderlo -, pero confío en que lo que nos queda por vivir va a ser maravilloso. Hazlo posible (: Porque, si seguimos leyendo a Hölderlin, con su complicada literatura, ¿por qué no pueden, en un futuro, leernos a nosotros, los bloggers de la generación perdida de la net?

6 comentarios:

Rocío dijo...

Nunca somos ni seremos como un día fuimos. No sé si eso es bueno o es malo, pero yo tengo casi 22 y miro atrás y veo que no soy aquella de 17 que decía no querer cambiar nunca, Natalia.
:)

Cel dijo...

aaaw~ :3
Sinceramente lo de la carta fue de un día para otro que me apeteció desahogarme un poco =).
Quieras que no la gente cambia,puede que sigamos con nuestras manías, con nuestros gestos y demás, pero los cambios son inevitables (yo misma me doy cuenta cuando miro al pasado, a la edad de 12 añitos, que era callada y todo *imaginate a mi callada xD*)

Guille dijo...

¡Sabes que aquí tienes un lector incondicional!
Razón no le faltaba a Heráclito de Efeso cuando dijo que el mundo está en constante cambio, y que la ley del cambio es el eje del universo en sí. Todo cambia. Tú cambias. De forma que la Natalia que escribió esto nunca podrá volver a leerlo. No es extraño que cambies, lo sorprendente es tras los cambios sigas siendo tú, esa persona tan única y especial. (:

Elisa dijo...

me encanta tu blog, y sabes q aqui tienes una lectora asegurada =)
todo cambiamos, por ejemplo tu ahora dices muchas mas paridas, pero espero que tus gustos raros no cambien...
me encanta tu blog!

C. R. A. dijo...

En el futuro seguro leeran a los bloggers como tu, tal y como ahora colgamos textos de de los grandes del 27.
Junto a tu entrada tienes a Ringo. Eso lo prueba todo.

Espérame en Siberia dijo...

Jajaja, ¡me dejas pensando en muchas cosas! Yo creo que en un futuro muy lejano los Bloggers ya habrán evolucionado a otra cosa, pero confío en que habremos dejado un legado importante para ellos, ¿no?

¡Muchos besos, encanto! Y mis mejores vibras para ti.