martes, 23 de noviembre de 2010

Ideología sintáctica

Hoy en clase de Lengua Española he aprendido que la sintáxis y la morfología van mucho más allá de la mera comunicación, rayando a veces en la más pura manipulación. Si esto ya todos lo intuíamos, hoy he aprendido algunos trucos para analizar los textos que leemos día día y a través de sustantivos, adjetivos y elementos, adivinar las ideas del autor, su posición política o su objetivo con respecto a los lectores. A través de los colores, la ideología de la sintaxis.

Por ejemplo, la forma de utilizar los sustantivos es algo increíble que me ha descubierto hoy mi profesor. Colocar los sustantivos de una determinada forma en un texto en de opinión o en el que el autor pretende convencernos de algo no es mera coincidencia. Si utilizas un sustantivo como sujeto repetidas veces es porque ese sustantivo es importante y tiene una carga de significado esencial para la idea global del texto.

La posición de los sustantivos dice, pues, mucho y se ve de forma muy clara con los suntativos abstractos: se ha demostrado que en los textos político-económicos de los más conservadores el sustantivo “Estado” aparecía, en la mayoria de los casos, en función de sujeto – importancia del mismo – mientras que en los compuestos por autores liberales como Adam Smith, “Estado” siempre aparecía como CD o CI – restando mucha de esa importancia –. Otro caso claro de esto y más cotidiano, es en que función sintáctica nos ponemos a nosotros mismos en una situación en la que nos consideramos víctimas. Lo que siempre decimos es “Tú me has hecho esto”, quedando nosotros como CI o CD – aquellos sobre los que recae la acción del “agresor”, osea, “”.

Otra cosa muy curiosa se observa en los determinantes que acompañan a ciertos nombres: en un texto que pretende ser lo más objetivo posible, los determinantes serán artículos definidos (el/la/los/las) que dotan de conrección al texto, cosa que se puede ver claramente retomando el ejemplo de “Estado”. No es lo mismo decir “este Estado” que “el Estado” o “un Estado” o más aun “algún Estado”.

Qué maravilla, ¿verdad?, desentrañar así nuestro idioma… Y qué maravilla divagar así sobre estupideces que nadie leerá! (:

5 comentarios:

Cel dijo...

Me ha encantando la clase de hoy, me ha parecido muy muy curiosa!
Jorge sabe mucho de estas cosas, pero cada día me sorprende más :3

Elisa dijo...

Están genial las clases con Jorge, creo que es en la asignatura que más atiendo, es genial.

Ves, yo me repito para remarcar las cosas importantes, no porque si xD

y tus divagaciones son muy interesantes y entretenidas de leer. =)

Guille dijo...

Qué maravilla el lenguage, tan subestimado. ¿Puedo volver a Orwell y a su diccionario de Neo Lengua? Porque me recuerda mucho a lo que explicas. "El Gran Hermano te vigila".

plinnn... dijo...

yo te leo y no soy la única :) a mí me parece interesante, me gustan estas cosas :))

Espérame en Siberia dijo...

Jajajaja, yo nunca me cansaría de leer este tipo de curiosidades sobre el lenguaje. Por algo estudio comunicación.
Gracias por compartir, bella.

Mucha luz.