miércoles, 9 de noviembre de 2011

Para qué escribo

¿Será bueno lo que escribe? Ella lo elogia todo el tiempo. Ojalá sea malo. Porque, si es bueno, que lo elogie significa que le gusta lo que escribe y punto. Pero si es malo e igual lo elogia, es porque quiere agradarle a él. Y Chaparro sospecha que es para eso que lo escribe. Para dárselo a ella, para que ella sepa algo de él, tenga algo de él, aunque sea mientras lee.

EDUARDO SACHERI
La pregunta de sus ojos

Me acuerdo que de las primeras veces que quedamos te llevé el prólogo y el primer capítulo de lo que estaba escribiendo para entonces. Me arrastraste hasta un banco porque querías leerlo. Pese a que odio que la gente lea cosas mías en mi presencia, no dije nada. Era de noche, las farolas estaban encendidas. Era diciembre y hacía frío. Leíste el prólogo de un tirón. Mientras tanto, yo no sabía qué hacer: mirar arriba, abajo. A cualquier sitio menos a ti, el chico casi desconocido con el que había quedado un par de veces aun no sabía cómo. Levantaste la vista y me dijiste: te quiero. Era la segunda, tercera vez que nos veíamos. Lo dijiste sin pensar, como tú sabes, como todo. Era una broma, supongo. Al menos, eso quise pensar. Quién nos iba a decir que, a los meses, lo dirías de verdad.

¿Y aun te preguntas para qué escribo? O mejor – y más cierto - ¿aun me quedan dudas de si merece la pena escribir, si merece la pena seguir intentándolo aunque haya meses y meses de sequía?. Sí que merece la pena. Porque aunque sea malo, ya sabes… Volverá a aparecer ese chico de 17 años que lee cuentos bajo la luz de las farolas.

1 comentario:

Guille dijo...

Jo! ¿Y ahora yo que comento? ¿Por qué no me dejar ir allí a contarte un secreto y darte un beso?