jueves, 22 de diciembre de 2011

La niña del último banco

Soledad, ¿Por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona

Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.

Y ese pequeño milagro de la naturaleza ahí suspendido, suave, etéreo, ese pequeño inicio del mundo que late ahí en tus ojos cuando te pones triste, como cuando leas esto, quizá cuando la lágrima transparente, la lágrima extranjera en tus pestañas azules cae y mancha estas palabras, pero antes, antes de convertirse en ese pequeñito elemento redondo y panzudo que moja tu mejilla en cascada, antes, queda momentáneamente suspendida en el valle de tus párpados dormidos y el surco de tus pómulos hambrientos, un pequeño, pequeñísimo milagro que se algo trendamente bello en tu lento proceso del llanto: comienzas con la negación absoluta, apartas tus ojos de vida de este infeliz que sujeta tu bolso y te centras en las baldosas, en los carteles, en las estrellas y yo ya sé que tú te has puesto triste por uno de esos motivos breves y amargos que tú te inventas, porque se te ha olvidado darme un bombón que me habías traído o porque he dicho algo que no querías aceptar o porque el tiempo se te escapa de las manos y te sientes pequeña e insignificante. Y no sabes nada, dices, qué pasa, nada, no sé, pero sí sabes que va a pasar, que no vas a poder reprimirlo y es entonces cuando me preguntas pausadamente si tengo un pañuelo y con estas palabras pareces pronunciar un encantamiento o un hechizo porque entonces ¡puf! ese milagro suavemente percipitándose en tu campo mate de párpados y pómulos, ¡puf! esa bella lágrima que hace que te conviertas en una niña que no quiere crecer y que busca mis abrazos dentro de las mangas de mi abrigo y en los lóbulos de mis orejas.

3 comentarios:

Cel dijo...

aaaay que tristón y bonito es el texto Nata *-*

Rocío dijo...

Es precioso Natalia... creo que es lo más bonito que he leído nunca sobre el acto de llorar, de derramar lágrimas.

Sigue así :)

Guille dijo...

Me gusta comerme tus lagrimas. Me gusta cuando se detienen en tu mejilla por culpa te de tu sonrisa.
Por fa, Nata, llora porque no sé cómo hacer para quererte más ^^