miércoles, 11 de enero de 2012

El problema de la tradición (o de por qué a Horacio no le gustaría el Surrealismo)

Si a un rostro hermosísimo de dama
algún pintor juntase el largo cuello
de un caballo con muchas varias plumas;
y de este cuello descendiesse un cuerpo,
formado de diversos animales,
de oso los brazos, de león la espalda,
de águila el pecho, de dragón los senos,
de tal manera que aquel rostro bello
en un negro pescado rematase;
llamados a mirar tal monstruo, ¿acaso
podréis la risa refrenar, amigos?

HORACIO
Epístola a los Pisones
(Poética)

Y ahí tenéis la respuesta. Así inicia Horacio su Epístola a los Pisones, obra que hemos estado comentando hoy en clase de Teoría de la Literatura. Este inicio tan visual y tan premonitorio de lo que ocurrirá unos cuantos siglos después – sólo le falta mencionar relojes blandos reposando sobre ramas – nos remite al problema de la tradición frente a la originalidad. Horacio llama a los escritores en esta Poética – pues también recibe la epístola este título – a seguir la tradición, no solo a admirarla o respetarle sino también a imitarla, calcarla, porque si no lo haces solo recibirás reveladoras carcajadas por respuesta. Quién le iba a decir al pobre Horacio hasta qué punto se llega a transformar la tradición en el –¿maravilloso?- siglo XX. Los autores ya en el XIX empiezan a buscar la originidad, una originalidad furiosa, que rompe con todas las reglas, casi subversiva, radical, y a veces, como sucederá en la primera mitad del siglo XX – solo hace falta ver el ingente número de vanguardias que florecieron por aquel entonces –, rídiculas y sinsentido. Horacio llamaba a la tradición; los poetas “malditos”, los rechazados, los dadaístas, los ultraístas, los surrealistas y todos sus compañeros buscaban la originalidad en su exponente más alto. Pero, ¿no sería esta cada vez más común originalidad ya una forma de tradición? Qué debate más interesante. ¿Se puede ser original sin tener a la luz toda la tradición pasada? No lo creo. Tendremos que volvernos hacia otro de los clásicos latinos, Aristóteles, y revisar su teoría tan acertada y, a la vez, tan sencilla: el justo medio es la respuesta.

Natalia

P.S. Estudiar esto en clase me ha hecho descubrir a un pintor surrealista actual, Vladimir Kush. Con una obra suya ilustro esta entrada. No me digáis que no es fascinante. Hipnotiza. Así que dejáos hipnotizar (:

7 comentarios:

Francisco Javier Granados García dijo...

Una entrada muy interesante, Natalia. Con clases así, debe dar gusto :)

Pd: ¡además de por la entrada, gracias por el pintor! Le echaré un vistazo a sus obras :P

Amrod Escabias dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Amrod Escabias dijo...

Desde luego la entrada da pie a reflexionar.

Yo creo que, como decía el filósofo, la virtud está en el término medio, el artista actual debe tomar las influencias actuales y tradicionales que más le gusten, ¡de todo se puede aprender!

Sin embargo, siempre he pensado que muchas posturas "innovadoras" de nuestro días y del pasado siglo rozan el absurdo. En ese sentido, creo que estoy más con Horacio que con cualquier vanguardista; aunque por otra parte considero que el concepto de arte por imitación está superado, y es algo que tenemos aprehendido en la sociedad actual. De todas formas, creo que el arte puede ser original, pero dentro de unos límites. La originalidad es un punto positivo para una obra, no su fin último.

El tema daría para hablar mucho, pero tampoco quiero extenderme y aburrir a nadie; sólo me gustaría decir una frase que me dijo una vez una profesora y que debería guiar a cualquier artista: "para romper las normas, primero hay que conocerlas."

Un saludo.

Dafnió dijo...

No hay trasgresión sin convención. Como la vida misma.
Disfruta de la asignatura que obró un pequeño milagro: que NO dejara la filología clásica colgada... Un saludo.

M dijo...

Wow acabo de descubrirte y me ha encantado esta entrada. Principalmente porque esta cuestión ya me la planteé este verano. Porque para ser original e innovador en algo primero hay que tener una base. Alguien toque la guitarra con los pies tiene una base, sabe que debe tocar las cuerdas y no la madera. Por muy estúpido que parezca. Te sigo ;)

David del Bass dijo...

Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

-Big.Small.Big.Small- dijo...

Qué entrada más interesnate en serio :)

Un abrazo!