sábado, 29 de diciembre de 2012

We'll rest us, Hermia.


Desfalleces, amor, de tanto vagar por el bosque.
Y a decir verdad he olvidado el camino.

WILLIAM SHAKESPEARE.

Olvidas el camino como muchas veces olvidas sacar dinero antes de tomar el café o responder al mensaje que te ha hecho sonreír brevemente. Olvidas el camino igual que muchas veces olvidas decirme todas las cosas que se acumulan en tu cabeza, quizá porque algo te deslumbra un segundo, te sorprende un tren, un botón sobre la acera, una fórmula matemática, un documental de la dos, un acento extranjero o los dedos pulgares de un dibujo infantil. Olvidas el camino y temo que, entonces, te olvides de mí, que te vayas lejos y otra cosa te conquiste y te haga sonreír, más allá de las zapatillas con forma de oso o los cereales con colacao o los casi tres años de abrazos. Pero tú me dices que no, igual que un día me dijiste que no te vas a ir a ningún sitio a no ser que sea conmigo, que no me vas a dejar dormir sola en el bosque jamás. Olvidas el camino y, lo maravilloso, es que no lo olvidas, que yo olvido que no hay camino, que se hace camino al andar. Mirar el medio como fin. Eso es. No barrer la calle de una tirada, disfrutar con cada mota de polvo. Que lo más bonito es perdernos juntos.

1 comentario:

Guillermo Blanco dijo...

Me haces feliz, Nata. Como siempre lo has hecho. Como siempre lo harás. Siempre. Te amo