domingo, 24 de abril de 2011

B-B-B-Bertie

-Las pausas largas son buenas. Dan solemnidad.
-Entonces debo ser el rey más solemne que jamás haya existido.

Shit. Shit, shit, shit, shit, shit, shit, shit, shit, shit, shit, shit, shit! Fuck. Fuck! Fuck, fuck, fuck and fuck! Fuck, fuck and bugger! Bugger, bugger, buggerty buggerty buggerty, fuck, fuck, arse! Balls, balls....fuckity, shit, shit, fuck and willy. Willy, shit and fuck and... tits. ¿Por qué narices no habré visto esta obra maestra antes? Mira que sabía que me iba a gustar, que me iba a maravillar, pero nada. Natalia se resistía a ir a ver a Colin Firth como Rey de Inglaterra. ¿Por qué? Pues ya no tengo razones. Debería haberlo hecho antes. Pero da igual, porque lo he disfrutado como nunca. ¡Grandísima película! Empecemos.

En primer lugar, el argumento. El filme de Tom Hooper narra la historia del que fue Jorge VI de Inglaterra, centrándose en sus dificultades a la hora de hablar en público. El tartamudeo ha de ser solucionado si el reinado de Jorge VIquiere salir victorioso de un clima mundial marcado por tensiones y conflictos bélicos. Para hacer frente a este problema que paraliza a Alberto Federico Arturo Jorge, duque de York y, más tarde, rey de Inglaterra tras la abdicación de su hermano mayor para casarse con una mujer ya divorciada dos veces, recurren al logopeda Lionel Logue. Éste hará gala de unos métodos poco convencionales y bastante, digamos, ortodoxos. Pero, poco a poco, Bertie – pues así lo llaman sus familiares más cercanos – irá superando su problema y, al mismo tiempo,se irá superando a sí mismo.

Ahora hablemos de lo importante: Colin Firth. Bueno, sí, y el resto del reparto. Helena Bonham Carter genial, es raro verla en un papel medianamente normal; Geoffrey Rush magnífico y poco reconocido – ¡debería haber ganado el Óscar!-. Pero es que Colin Firth… clava el papel: la forma de masticar las palabras, de escupirlas, su rostro, su forma de moverse, cómo le queda el uniforme real, su mirada de miedo ante el micrófono… No me extraña que haya ganado el Óscar al Mejor Actor y tampoco que haya grupos en facebook que claman que Colin Firth should actually be the King of England.

¡Doblaje, doblaje, doblaje! Doblaje no. Quiero decir, he cotilleado por Internet y no es del todo malo pero ¡por favor!: no cometáis el sacrilegio de ver esta película en un idioma que no sea el inglés. ¿Queréis razones? There you are: el imprescindible acento británico de todos los actores; el imprescindible acento británico de Colin Firth; el “a people” y el “myself”; cómo traga saliva Colin Firth; oir Hamlet en versión original y escuchar cómo pronuncian el nombre de Otelo; el momentazo de la “f word” y la entonación de “fornication”; y, definitivamente y ante todo, esta escena:

¿Convencidos? :D
Natalia

2 comentarios:

Guille dijo...

- Please, don't do that.
- I'm sorry?
- I believe sucking somke into your lungs... will kill you.
- My Phisicians saiy it relaxes th-th-the throat.
- They're idiots
- They all've been knighted
- Makes it official, then.

Qué escenas. Qué interpetación. Sin duda una película genial. Me encanto verla, y sobre todo, ¡verla contigo! ^^

Ladynere dijo...

Ah, cómo me alegro de que te haya gustado. Yo la vi aquí en Inglaterra cuando la estrenaron y también me quedé completamente enamorada. Peliculón. Y Colin Firth. ;)