viernes, 9 de marzo de 2012

Un rincón

—Según la historia de Aristófanes que sale en El banquete de Platón, en el mundo mítico de la Antigüedad había tres clases de seres humanos —dice Oshima —. ¿Lo sabías?
—No —respondo.
—El mundo antiguo no estaba compuesto por hombres y mujeres sino por hombres—hombres, hombres—mujeres y mujeres—mujeres. Es decir, que un ser humano comprendía dos personas de ahora. Y así vivían todos satisfechos y felices. Sin embargo, los dioses los partieron a todos con un cuchillo por la mitad. De un corte limpio.
Como resultado, el mundo se dividió en hombres y mujeres, y desde entonces los seres humanos van corriendo desesperados de un lado para otro buscando la mitad que les falta.

HARUKI MURAKAMI
Kafka en la orilla

 (Jugosa imagen tomada de AQUÍ) 

Al protagonista de Kafka en la orilla la sonrisa de una bibliotecaria le recuerda a un pequeño rincón soleado. Mis pequeños rincones soleados para este fin de semana consisten en mi obsesión con Murakami – y mi trabajo en marcha –, los abrazos que me debes, los rollitos de primavera, soñar con Liverpool y la esperanza de que mañana podamos bailar al son de la música de Los Beatles.

¡Feliz fin de semana a todos!

Nata

P.S. Tus orejas me recuerdan a un pequeño rincón soleado. Y tu nariz. Tu ombligo y tus pestañas, sin embargo, me dan sombra.

1 comentario:

Guille dijo...

¿Cómo es que te dan sombra? Nada puede hacerte sombra a ti, que eres lo mas perfecto del mundo! Ahora ven, porfa, que he encontrado tus abrazos!