martes, 22 de septiembre de 2009

Questa piccolisima serenata

Mas de qué modo
he llegado a adquirir esta tristeza,
cómo la hallé o dónde di con ella,
qué sustancia la forma, en dónde nace
aún la he de averiguar.

Hoy he ido al teatro Arbolé, que nunca antes había visitado, para ver una adaptación -podríamos decir- casi completamente aragonesa -pues en ella han participado 21 comarcas de Aragón- de la obra El mercader de Venecia de William Shakespeare. Ya os hablé del argumento, pero lo vuelvo a resumir: Bassanio, enamorado de la bella Porcia, no duda en acudir a su fiel amigo Antonio, mercader veneciano, para que le preste dinero y así poder conquistar a su amada como si de un príncipe se tratase. Antonio anda en negocios marítimos y no tiene dinero que prestarle, no tan pronto, así que acude a Shylock, un ambicioso judío que le ofrece un extrañísimo pagaré: si no le devuelve sus 3.ooo ducados en la fecha señalada, podrá cortar una libra de la carne de Antonio de donde a él le plazca.


No sé si recordaréis, pero en mi época shakesperiana fue la obra de este genial dramaturgo que menos me gustó, pues creo que Otelo, el otro drama veneciano le da mil vueltas - adoro Otelo, adoro a Yago -. Bien, sin embargo, esta adaptación no me ha dejado para nada con mal sabor de boca. Es una versión que la podría describir en una palabra: colorida. Es cierto, te traslada a una Venecia llena de vida, pese a que la escenografía es lo más sencillo del mundo - quizá aquí este la clave o parafraseando a Shakespeare, esa es la cuestión -. Podríamos exceptuar en esta explosión de color y frases ingeniosas, algunas de la cosecha de Shakespeare y otras que se han sacado de la manga con bastante acierto, los oscuros pasajes de Shylock. Shylock es uno de los personajes de Shakespeare que, pese a ser bastante representativo e importante, no ha llegado a gustarme. Fíjate tú cómo con unas pocas palabras, con una mera actitud puedes convertir a un personaje en un antagonista insportable. Creo que mis compañeros también han notado la lentitud de los pasajes de Shylock, los más espesos de la obra. Aun sí, cabe aplaudir al polifacético actor que lo representa, porque, sin duda, hablando en plata, lo clava.

Todo esto acompañado por escenas y por frases o incluso párrafos - como os comentaba - que no corresponden al original pero que ayudan a hacer la obra algo más amena y también darle algo de folclore aragonés ¿por qué no? Aw y una música en directo a cargo de Miguel Pardo (percusiones), Jean-Pierre Bailly (guitarras) y arreglos de Alejandro Monserrat que de verdad da un toque especial a la representación.

Agradeczo de verdad que se hayan asentado en Zaragoza tras su gira por pueblos aragoneses, me ha ayudado a comprender claroscuros de la obra que antes no me convencían. Un aplauso para ellos porque las interpretaciones son grandiosas. Si los verdaderos actores son los de teatro, ya lo digo yo. Y para los interesados el horario de las funciones, a partir del 24 de septiembre hasta el 4 de octubre, de jueves a sábado, será a las 21.00 horas, mientras que los domingos comenzará a las 20.30 horas. Las entradas se podrán adquirir una hora antes de cada función en la taquilla del teatro o por reserva telefónica en el 976 73 44 66.

Besos
Natalia

6 comentarios:

maRini dijo...

A mi el mercader de Venecia me gustó mucho.
Creo que lo leí hace ya unos tres o cuatro años. Estaba en una lista de libros de clase de esas en las que siempre meten libros "para adolescentes" (que si una es anoréxica,que si pepito se enamora y no es correspondido, que si en el cole me maltratan los otros niños...)
Y buf,quizá por el resto de la lista o porque realmente es bueno me gustó.
En fin,no lo sé...quizá era adaptación para niños de catorce años o cosas así.
Quien sabe...quizá un día me haga con una versión diferente y me lo relea.
Un saludoo!!

Misha dijo...

Yo todavia tengo pendiente leer a shekspeare, si esta niñata todaviano ha leido nada de este gran genio. La verdad es que.. lo describes de tal manera ( tan profesiona y clara) que a una le dan ganas de verla. A veces las cosas cambian segun como y quine nos las cuentas.


Un besazo Nat.
:)

thurvangar dijo...

Oh! ¡976, qué prefijo tan raro!
Es que estoy acostumbrado a mi 987 de toda la vida.
Me apuesto el cuello a que esto no te lo esperabas de ninguna manera xD
Bueno, vamos a lo importante.

De William Shakespeare estoy familiarizado -y más que familiarizado, cómo que las tuve que leer en inglés- con Macbeth y Othello. Y a pesar de ser un trabajo de clase, el resultado fue tan magnífico que tengo muchísimas ganas de leer más obras de este maravilloso autor, e incluso, si se me presentase la oportunidad, verlas representadas como tú lo has hecho.

Besos!

Nerea dijo...

Pues Shylock estaba logradísimo, es el personaje que más me gustó cómo lo interpretaron, me puso los pelos de punta.

Esos toques de aragonesismo a la obra de Shakespeare, vale, eran extraños, pero cayeron risas. Y la música en directo, un auténtico puntazo, creaba una atmósfera tan envolvente en el teatro Arbolé, con esas butacas tan chulas...

Y el vestuario y montaje, chapeau ;)

¡Besos, guapa!
[Crónica robada para el CulturalZgzme, ya sabes...]

Carlos dijo...

Yo ví esta obra hace un par de meses porque pasaron por mi pueblo, y me encantó.
Fue algo distinta a la que hicieron en el Teatro Arbolé, porque el escenario estaba al aire libre, en una plaza de pueblo decorada al estilo medieval, con antorchas, banderas, escudos... y una noche de verano... no sé, era otro ambiente.
Y cuando vi que la habían traído ya a Zaragoza me apunté a verla otra vez. Me volvió a encantar, está muy bien hecha.

¡Muy buena crónica!
¡Besicos!

rafa dijo...

Hola, soy Rafa Blanca, actor en esta obra, Graciano, Lanzarote y el Padre de Porcia.

Ante todo darte las gracias por la crónica, maravillosa y elegante. Darte las gracias por haber venido a verla, y por supuesto, darte las gracias por fomentar en tu blog la lectura y las artes.

Un saludo, y un placer.

rafa