domingo, 27 de febrero de 2011

Con gato y sin piso

¡Todo sea por el status quo de Teíto!

Pues sí, porque Teíto, un gato que sólo maulla tras las paredes, es uno de los principales eje que mueven la acción en El Pisito, novela de Rafel Azcona; ahora llevada a las tablas con la versión teatral de Juanjo Seoane y Bernardo Sánchez, bajo la dirección de Pedro Olea y con actuaciones tan memorables como la de Teté Delgado, Asunción Balaguer y, sobre todo, Pepe Viyuela.

El Pisito, famosa por su versión cinematográfica protagonizada por José Luis López Vazquez, narra la historia de una pareja de los años cincuenta, Rodolfo y Petrita, que no se pueden casar porque no tienen un piso para vivir. Tras muchos años de noviazgo y a través de una curiosa serie de circunstancias, deciden que la única solución es que Rodolfo se case con la casera de su pensión, Martina, una anciana de 87 años, para heredar su dinero y su pisito y así, una vez viudo, poder casarse con Petrita. Los problemas empezarán cuando doña Martina, una vez recibidas las bendiciones, parezca decidida a convertirse en centenaria, resisitiéndose a morir.

Obra que despierta carcajadas en todo momento, El Pisito recrea una época que no dista de la actual: no nos casamos con caseras, como decía ya por aquí, sino con bancos. Azcona refleja en su novela un humor amargo que convierte la realidad en una burla pero que cubre bajo esa sátira aguda una crítica hacia los lazos profundos que todos trabamos con el poderoso caballero don dinero.

He de destacar sobre todo, como ya he señalado antes, la actuación de Pepe Viyuela: la sencillez que viste rayando en lo anodino que tan bien casa con el caracter de Rodolfo Gómez; y la originalidad del escenario y de la iluminación, haciendo especial hincapié en esa puerta de cristales sucios y reflejos deformes. Así, a pesar de que llamen a Rodolfo Fito y no Fofó como yo esperaba, El Pisito es una agradable adaptación que te hace disfrutar de la magia del teatro.

¡Teatro para todos! Es, definitivamente, de lo mejor que tenemos en la actualidad. Así que a maravillarse un poquito, que nunca está de más.

Feliz inicio de semana a todos :D

2 comentarios:

Guille dijo...

Dí que sí, Nata! ¡Nada como el teatro para vernos a nosotros mismos! Y nada mejor que ir bien acompañado ¿no crees?

Anónimo dijo...

Inteligente comentario el de tu chico