martes, 7 de febrero de 2012

You’re the One (o de cumplir dos años contigo)

Tell me what is my life without your love
Tell me who am I without you by my side
GEORGE HARRISON

Hace dos años, después de ver la primera película de Sherlock Holmes, después de que yo te comprase un regalo improvisado de cumpleaños tardío y me auto-regalase Abbey Road, después de que tú me dijeras que me tenías que decir algo pero si no me importaba esperar un poco más, después de que nos pidiésemos un par de bocatas en el Pans y después de que te temblase unas cuantas veces la voz, me dijiste, con ese acento americano del Guille de dieciocho años recién cumplidos, ese acento que poco a poco vas perdiendo, I’ve considered that since we get on so well maybe we should be more than friends. Hace dos años, después de mirarme a los ojos, de esperar mi reacción que no era sino palabras mudas y algún que otro sorbo a la Coca-Cola, cambiaste al español, más tímido de repente, si tú quieres, claro, porque vivimos lejos y, bueno, no podríamos vernos tan a menudo y a lo mejor es difícil… Ya no sé si tú esperabas mi sí rotundo, que no escuchó ni escuchará jamás tus pegas, no sé si lo esperabas como tampoco esperabas el de quieres que quedemos el miércoles, no sé si lo asimilaste cuando lo dije o pensaste que te lo habías imaginado, pero yo tampoco esperaba que luego, después de que me abrazases en la calle, después de que me dieses la mano, después de que cruzásemos el Paseo de Indepencia como si lo estuviéramos cruzando por primera vez en nuestra vida, después de que me sentases en el banco y después de que me recostase sobre ti y no escuchase sino el rumor de la fuente que ahora evoco naranja frente a nosotros, entonces yo tampoco esperaba que después de todo eso me dijeras te quiero, Natalia, que me lo dijeras antes de besarme y entonces solo nos quedaba crecer, o quizá ya habíamos crecido.

Y ahora llevamos dos años juntos, dos años que son tanto y a la vez son tan poco, y ahora que escribo esto, justo ahora, cuando tú estás esperando esta entrada, estamos hablando de cómo éramos antes y no nos reconocemos porque ahora… Ahora somos nosotros. Nosotros y nuestros dos años y, sobre todo, los que nos quedan.

Te quiero, Guillermo.
Ven pronto a buscar tu regalo envuelto en papel azul.
Natalia

P.S. Dime qué es la vida si no es tú.

2 comentarios:

Guille dijo...

Ahora que por fin he podido escaparme de los bolis y las calculadoras por un momento, puedo escribirte lo que te mereces (por ser la mejor chica del mundo)

Qué distinto es ahora aquel día. Cada vez que me pongo a recordar el manojo de nervios que estaba hecho. Esa indecisión de hacer-no hacer que me perseguía desde aquel mensaje por chat de facebook de un veinti-casi-nada de diciembre que evocábamos ayer por la tarde. Pedirte salir,darte la mano, no pasarte el brazo por encima, no besarte los labios como despedida. Esa indecisión, esa duda absurda que retrasaba el momento y me hacia hablar inglés. Y tu "no creo que sea un problema. Y la cabecita escondida en el abrigo, en el frío banco. Es un recuerdo raro, una felicidad extraña, pero sin el esto no sería posible. Es un recuerdov que se quedará siempre con nosotros y que recordaremos cada año.

Qué distinto es también aquel día de hace un año, con un guille a medias y una nata a medias. Y una carta a casa que resuena en el parque en plena primavera.

Recuerdos, dos años de recuerdos. Pero recuerdos que están vivos y que nos hacen estar más juntos aun. Y los que quedan, cielo. Y los que nos quedan.

PS. La vida no soy yo, porque sin ti no hay nada.

Guille dijo...

PS: Déjame escribirte el te quiero en el oido.