Hoy me apetecía bailar y cantar John I’m Only Dancing de un David Bowie que fuma en un fondo de humo azul con el pelo rojo y una suerte de tatuaje en su pópulo; quizá porque tengo una camiseta que refleja esa escena; quizá porque me encanta su voz y sus gritos; aunque, quizá, sea porque hoy es miércoles pero estoy de vacaciones, devorando la literatura de Muñoz Molina – ¡otra vez! – y con Gabo esperando a la vuelta de la esquina; quizá porque he olido la playa en los pareos arrugados del año pasado y porque las camisetas de Los Beatles me hacen recordar este verano que aun no he vivido; quizá porque mi madre ha comprado queso emmental que es idéntico al que resguarda una nevera a unos cuántos kilómetros de aquí y que yo rallo siempre que puedo, gracias a que tú me enseñasete; quizá porque Mayo se escapa entre mis dedos y llega Junio y cumplo 18 el 19; quizá porque tengo ideas para escribir; quizá porque quiero estrenar una camiseta de John Lennon y un biquini a rayas rojas y blancas; quizá porque mañana te veo y me debes bastantes viernes; o quizá, solo quizá, porque me apetecía bailar y, al fin y al cabo,John, I’m only dancing.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Oh, lordy
lunes, 21 de diciembre de 2009
Amargura y greguerías (vol.6)
almendra.(Del lat. amyndăla, por amygdăla).
1. f. Fruto del almendro. Es una drupa oblonga, con pericarpio formado por un epicarpio membranoso, un mesocarpio coriáceo y un endocarpio leñoso, o hueso, que contiene la semilla, envuelta en una película de color canela.
~ amarga.
1. f. La del almendro amargo, que es venenosa.
~ dulce.
1. f. La que es comestible, por contraposición a la amarga.
Pero la vida ya se había ido, y por la ampolla rota en la mano contraída, por el olor a almendras amargas en el aire, Utterson supo que estaba mirando el cadáver de un suicida.
Como habéis podido imaginar, este último párrafo no lo he escrito yo, ha sido una muy buena aplicación del copiar y pegar. Aun con todo es una curiosidad, algo así como los Mentos y la CocaCola aplicado de forma tan brillante a la Literatura.
Donde el tiempo está más unido al polvo es en las bibliotecas.La reja es el teléfono de más corto hilo para hablar de amor.Los botones flojos son llanto de botones.
Si vais a la felicidad, llevad sombrilla.El reloj del capitán del barco cuenta las olas.Cuando una mujer te plancha la solapa con la mano ya estás perdido.La lagartija es el broche de las tapias.
Tocaba las que llevaba en el bolsillo para llegar más pronto a su casa.
Las greguerías son la perfecta literatura. He de decir que Gómez de la Serna podría convertirse con facilidad en mi modelo a seguir. Me alegra el día con una facilidad... ¿Y a quién no le hace sonreír?
Natalia
martes, 8 de diciembre de 2009
¿Usted es un perro o un ser humano?
Cuando iba por la mitad de La ciudad y los perros pensé una cosa y creo que ahora que la he acabado sigo pensándola: Parace que Vargas Llosa haya escrito la novela, haya tirado los folios al suelo y los haya ordenado de forma diferente. Esto para nada tiene sentido peyorativo, es más, todo lo contrario. ¡Es magnífico! Hay historias paralelas, diferentes narradores, tiempos. Se mezcla el presente con el pasado, la primera persona con la tercera, los diferentes puntos de vista se enlazan y dan lugar a esta obra maestra. Todo esto te mantiene despierta. Es algo que me encanta en las novelas, tener que parar a pensar unos minutos para ubicarte, saber quién está hablando, qué le está pasando, cuándo y dónde. Me pasó con Guerra y Paz - tantos nombres son buenos para mantenerte alerta, creédme.
1940-1980
viernes, 27 de noviembre de 2009
Síntomas de amor y cólera (o la biografía de Gabo)
Como os decía, he leído El amor en los tiempos del cólera y, aunque todo el mundo dice lo contrario, a mí me sigue gustando más Cien años de soledad. Me pareció/parece tan increíble la forma en que desarrolla historias tan particulares para todos y cada uno de los personajes. Aunque eso no quiera decir que El amor en tiempos de cólera tenga algo que envidiar a la obra maestra de García Márquez. Simplemente palidece un poco. Paradójicamente, porque el sol del Caribe está bien presente en toda la novela.

La cuestión es que Gabo, para los amigos, vendió esta novela como la dueña de retazos de su propia vida y de la de sus padres. Su padre se enamoró a primera vista de la niña - pues no era más que eso - de un condecorado coronel Márquez y aquella se convertiría en su madre, no sin antes pasar una temporada fuera arrastrada por el deseo de su padre de apartarla de esa nada provechosa unión, como cierto personaje de la novela. Otro detalle bastante comentado por ahí es que el propio García Márquez tuvo que alojarse en una casa de, digamos, señoritas y para ganarse esta estancia se dedicaba a escribirles las cartas, como cierto personaje de la novela.
Escribía cualquier cosa con tanta pasión, que hasta los documentos oficiales parecían de amor. Los manifiestos de embarque le salían rimados por mucho que se esforzara en evitarlo, y las cartas comerciales de rutina tenían un aliento
lírico que les restaba autoridad.
Ains, y a esto se resume El amor en los tiempos del cólera: a una mezcla de amor y desamor, de tan buena y mala estrella, de almendras amargas y no amarga que, sin embargo, dejan un sabor de boca muy dulce
Besos
Natalia
P.S. Esta es la típica entrada que no espero que nadie lea sino yo misma xD
martes, 17 de noviembre de 2009
Del calendario maya y las almendras amargas
Ayer, Clase de Historia, 13:25hY ha sido justo aquí tras esta esclarecedora frase de mi profesor de Historia cuando la pizarra de nuestra clase se ha golpeado contra la pared y casi tooodas las tizas han huido al suelo. Sí, bueno, podría haber sido un golpe de los de la clase contigua -
-¿Qué día es hoy?
-17 de Noviembre, del año del Señor 2009, a 3 años del fin del mundo según el
calendario maya.
¿Fin del mundo? Bueno, otros opinan de forma diferente:
- ¿Cómo es que acaba el 2012?
-Me quedé sin espacio en la roca.
Bueno, pues todo será cuestión de esperar. Y para hacer dulce la espera, yo he empezado a leer El amor en los tiempos del cólera - pese al olor de las almendras amargas - y creo, muy muy sinceramente que me estoy enamorando de Gabriel García Márquez. O de su prosa, al menos. Pronto retomaré The Lost Symbol de Dan Brown ^^
Besos!
sábado, 17 de octubre de 2009
Apártense, vacas, que la vida es corta
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en su padre lo llevó a conocer el hielo.